El gran reto para las marcas no patrocinadoras en la Copa Mundial de fútbol 2026.-
Mucho se ha comentado sobre lo diferente que será este Mundial de Fútbol 2026, de entrada, se jugará en tres países y 16 ciudades, tres en México, once en los EEEUU y dos en Canadá, con la participación de 48 selecciones y un total de 104 partidos.
Si bien los medios de comunicación actualmente son múltiples
desde los tradicionales, las redes sociales y las plataformas digitales, de
acuerdo con cifras publicadas por Merca2.0, el mundial tendrá una basta
cobertura y una audiencia que se calcula en más de 6,000millones de personas
que seguirán el torneo en alguna de sus
plataformas (Tv tradicional, streaming o redes sociales). En cuanto al alcance exclusivamente
digital el consumo a través de dispositivos móviles y plataformas digitales ya
representa cerca del 30% de la audiencia total, se proyectan más de 700,000
millones de interacciones en entornos digitales.
Ante este panorama rico en audiencia, se antoja que
cualquier marca de la categoría que esta sea participe o al menos se relacione con este magno evento, sin
embargo la FIFA y el mismo gobierno de México ha impuesto normas y reglas, para
que solo aquellas marcas que son patrocinadoras del mundial de Fútbol 2026
puedan realizar campañas o comunicación asociada a la marca FIFA, Copa Mundial
de Fútbol 2026, la Selección Nacional de México, entre otros, de otra suerte se
harán obligados a pagar multas millonarias.
Recuerdo que cundo tuve la oportunidad de ser responsable
por el Marketing y la Comunicación Corporativa de Philps Electronics, en
campeonatos mundiales de fútbol como el de Japón Corea en el 2002 o el de Sudáfrica
en 2010, marcas competidoras como Samsung o LG, aprovechaban para distribuir
promocionales alrededor de los estadios o playeras alusivas al mundial de
fútbol, cuando marcas como Philips pagaban millones de dólares a la FIFA por
esta exclusividad.
De ahí surge el llamado “Ambush Marketing”, aprovechar estos
eventos de escala mundial, sin pagar los derechos correspondientes a las
organizaciones como los es la FIFA o el COI.
De acuerdo con la reforma a la Ley Federal de Protección a
la Propiedad Industrial que prohíbe el ambush marketing ya fue aprobada por el
Congreso y se encuentra en proceso de publicación en el Diario Oficial de la
Federación. Con ello, México establece reglas más estrictas para evitar que
marcas se aprovechen de eventos masivos —como el Mundial 2026— sin ser
patrocinadores oficiales.
De acuerdo con el artículo 388 de la Ley Federal de
Protección a la Propiedad Industrial establece las sanciones aplicables a
las infracciones administrativas, incluyendo las relacionadas con Ambush Marketing.
Las sanciones pueden ser:
- ⇒
Multa de hasta 250,000 UMA por cada conducta infractora
- ⇒
Multa adicional de hasta 1,000 UMA por cada día que
continúe la infracción
- ⇒
Clausura temporal hasta por 90 días
- ⇒
Clausura definitiva del establecimiento
Además, la autoridad determinará la sanción dependiendo de
la gravedad de la conducta, sin un orden obligatorio entre las medidas.
¿Cuánto representa lo anterior en pesos?
Para dimensionar el impacto económico, hay que considerar el
valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), que para 2026 se
estima en $117.31 pesos diarios.
Multa máxima por una sola infracción, 250,000 UMA × $117.31
= $29,327,500 pesos
Es decir, una campaña que incurra en Ambush Marketing podría
enfrentar multas de hasta casi 30 millones de pesos y una multa adicional
por cada día por 1,000 UMA × $117.31 = $117,310 pesos diarios
Si la infracción continúa —por ejemplo, una campaña digital
que sigue activa— la empresa podría pagar más de 117 mil pesos por cada día
adicional.
Por ejemplo, si una marca que no es patrocinadora oficial
regala gorras con una playera de la Selección Mexicana en las inmediaciones de los
alrededores de los estadios o los FIFA Fan Fest, la marca en cuestión se harpa
acreedora a una multa desde $29.3 millones de pesos, si la campaña dura 10
días: $117,310 × 10 = $1,173,100 adicionales, lo cual daría un estimado de más
de $30.5 millones de pesos.
Al final del día, el objetivo de la reforma es proteger la
inversión de patrocinadores oficiales y evitar la competencia desleal en
eventos de alto valor comercial.
Por ello el gran reto para las marcas que no son
patrocinadoras oficiales del Mundial 2026 es lograr relevancia sin ser multadas
por las estrictas reglas de la FIFA. En 2026, el desafío se intensifica porque
el evento es masivo, el ruido digital es ensordecedor y la vigilancia legal es
más sofisticada que nunca.
Entonces cómo ganar el partido y las estrategias de
comunicación para ganar el "partido" desde la banca:
Se puede usar un lenguaje evocador pero genérico. Hablar de
"el verano del fútbol", "el gran torneo", usar los colores
de las selecciones nacionales o términos como "el grito de
gol".
En 2026, los costos de publicidad (especialmente en México
por ser sede) se han disparado hasta 10 veces su valor normal. Las marcas no
patrocinadoras compiten contra presupuestos ilimitados de gigantes como
Coca-Cola o Adidas.
Se puede realizar una segmentación hiper-local. En lugar de
intentar "ser dueños del Mundial" a nivel nacional, las marcas pueden
enfocarse en las ciudades sede (CDMX, Guadalajara, Monterrey) mediante geofencing
y activaciones BTL en zonas de fans no oficiales.
El consumidor ya no solo ve el partido; está en TikTok,
Twitter (X) o WhatsApp, el newsjacking que consiste en reaccionar con humor y
creatividad a los momentos virales del juego (un error de un portero, una
celebración curiosa, un clima inesperado). Las marcas que no pagan patrocinio
suelen tener una "voz" más humana y ágil que los patrocinadores
oficiales, que a veces son muy rígidos.
Trabajar con micro-influencers locales que entiendan la
cultura de cada ciudad sede como Cdmx, Guadalajara o Monterrey, hablando por
ejemplo del "tráfico para llegar al Estadio Banorte" o de la comida
específica de la zona, generando una conexión real que el gigante global no
puede replicar. Un patrocinador global hará una campaña
estandarizada y más “oficialista”.
El tipo de vestimenta, los coros que se generarán en cada
partido, como aquella campaña famosa de la cerveza Carta Blanca, en fin
ejemplos puede haber muchos, lo importante es rescatar lo emocional, lo humano desde
la perspectiva de la audiencia y las vivencias en los estadios y los Fans Fest
que por cierto, en estos últimos es donde habrá más audiencia presencial de
mexicanos que en los mismos estadios, dados los costos exorbitantes que han
alcanzado los boletos.

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