¿A quién le estás hablando, realmente?
La comunicación y el marketing masivo ya murió. Las tribus, los nichos y la nostalgia están redefiniendo quién gana y quién desaparece. Seamos honestos: la idea de hablarle "a todo el mundo" siempre fue un poco una ilusión. Lo que pasaba era que los canales masivos —la tele de horario estelar, la radio, el periódico, obligaban a todos a fingir que esa ilusión funcionaba. Ya no hay excusa para seguir fingiendo. Hoy la gente no se reúne en un mismo canal. Se dispersa en miles de conversaciones paralelas, cada una más profunda y apasionada que la anterior, en rincones del internet donde ningún anuncio genérico sobrevive ni cinco segundos. La "audiencia general" no desapareció porque la gente se volvió más exigente —aunque eso también pasó— sino porque finalmente tuvo opciones. Y eligió sus tribus. Una tribu digital no se define por edad ni código postal, sino por lo que ama, lo que defiende y los valores que comparte, aunque nadie se los pida. Las tribus digita...